El último
día de diciembre es el día del año que más recaídas se registra por alcohol y
las otras drogas, las personas con conductas adictivas en Navidad, en Semana
Santa y en el mes Agosto es cuando más recaídas se suelen producir. Para
explicar este incremento en las recaídas Nochevieja es el día con más
recaídas por alcohol y drogas es una época en la cual los excesos están
permitidos socialmente, pero no sólo para las personas que tienen adicciones.
Cualquier persona en general compra más, se gasta más dinero comprando, suele
comer más, juega más, suele beber más alcohol, etc.…parece como si se tuviera
que hacer por decreto.
En estas fiestas parece que el consumo de bebidas alcohólicas va asociado
inevitablemente, e incluso es probable que haya una tendencia a que cada vez
haya una mayor vinculación hasta el punto de que, en general, la gente ya no
pueda concebir estas fiestas sin ingerir alcohol. Esto sitúa a las personas con
problemas de adicción en una situación muy adversa. Ellos mismos consideran que
no pueden hacer una vida normal simplemente por el hecho de que no puedan tomar
alcohol o tengan que restringir su consumo". De hecho, muchos enfermos que
asisten a centros de rehabilitación y que están en tratamiento en fechas
puntuales del año se niegan a tomar el medicamento, interrumpen su tratamiento porque
con la medicación no se puede beber y de esa manera se abre la puerta al alcohol.
También podemos valorar, con la compañía que va a tener. Si hay gente que va a
estar consumiendo alcohol es fácil que se le despierte el animal que llevamos “dormido”
cuando no bebemos. Y también hay que saber a qué sitio va a ir, si ya lo tiene
asociado es más fácil recaer. En definitiva, cuantos más factores se vayan
sumando mayor probabilidad habrá de que, en un momento dado, la situación se
vaya de las manos. En las Asociaciones se hace una labor de concienciación y se
le da toda clase de información y por la experiencia en las grandes situaciones
de riesgo en las que va a estar y luego él o ella que decida si le merece la
pena o no salir. Si bien es cierto que muchas de las recaídas no hace falta
estar en estas fechas, pues cuando el enfermo está muy tranquilo y relajado en
abstinencia, en cualquier momento, en cualquier día de la semana o del mes se
despierta el bicho y si no pone en ese momento toda la información de que
dispone, toma su medicación, no falta a sus terapias, y por supuesto se
denuncia a la familia y a los compañeros de Asociación en la situación de
riesgo en la que se encuentra. Vuelve a beber y la recaída está asegurada. Debo
terminar diciendo que la vida sin alcohol es maravillosa y que jamás yo me divertí
consumiendo alcohol, si me convertí en un pelele en manos del alcohol y a punto
estuvo de destruirme…pero yo no quise que eso pasara y aquí sigo después de más
de veinte años de abstinencia.
Este blog tiene como unica finalidad, dar entrada a toda clase de comentarios, preguntas y opiniones sobre la enfermedad de la Dependencia Alcoholica,y las otras drogas.
jueves, 10 de enero de 2019
lunes, 19 de noviembre de 2018
LA ENFERMEDAD CALLADA “el suicidio” Y SUS SOBREVIVIENTES
Miles de familiares o amigos cada día sufren el dolor de
ver cómo sus seres más queridos viven en un túnel imposible de
una enfermedad demoledora y cruel, que
en sus casos más extremos puede acabar llevándoles al suicidio. Conviven con un
constante sentimiento de culpa, con ese "por qué", ese "y,
si..." que se dicen cada día, desde que su hermano, amigo o padre
decidiera quitarse la vida. Son sobrevivientes de unos enfermos a los que la
sociedad sigue dando la espalda. Seres queridos que se quedan con un dolor
infinito y llenos de preguntas sin respuesta. Para ellos, este lunes se celebra
el Día Internacional de los
Sobrevivientes del Suicidio. Porque es un hecho que marca de
por vida a todo su entorno, del que apenas se habla y que aún se ve como un
estigma social. He estado casi veinte años metido en las entrañas de una
enfermedad devastadora como es al Alcoholismo y he visto de todo, suicidios,
personas que se han “curado”, recaídas hasta llegar a la muerte por no poder
con la enfermedad, entradas en la carcel por asesinatos, demencias y trastornos
brutales hasta no saber quiénes eran etc…Pero el que más impacto me ha hecho
han sido los suicidios, hablar con ellos el día de antes sentados frente a
frente y decirme “por dios Salvador ayúdame que no puedo más” y a los dos o
tres días tener que ir a su entierro, se te queda el corazón destrozado, se te rompe
la vida, es desgarrador, algo imposible de explicar, porque
todo iba por buen camino o eso creíamos, hasta que el enfermo corta de raíz
toda probabilidad de curación, a día de hoy todavía no sabemos hablar de la
muerte en general y del suicidio menos. No nos han enseñado palabras de
consuelo, la gente se centra solo en la gota final que desencadena un
suicidio, y esa gota encierra muchísimo dentro. Es una enfermedad ocultada".
A veces el suicidio se decide en unos segundos y otros están toda la vida
pensándolo y no lo hacen. El proceso
es muy complejo, puede que le deje el novio y en cuestión de
dos horas decida tirarse al río y otras pensando que esto no lo aguanto otra
vez he vuelto a beber y mira que dije que no ocurriría, pero esa promesa en un
alcohólico dura hasta que coge la botella otra vez" A veces hay arrepentimiento
por haberlo intentado, y otras no, pero también hay un
sentimiento de malestar y culpa por ver el impacto causado en su entorno. Viven
en un estado de alerta. Puede que no haya un arrepentimiento completo, pero sí
piensan en el dolor que han dejado atrás, porque es algo que modifica todo el
sistema familiar" Después viene la negación, y en ella también surgen
sentimientos y preguntas hacia quien se ha suicidado, el “por qué”, el “podría
haberlo evitado”, y produce ira, rabia, culpa, buscar un culpable en el
entorno, o dejar la culpa a terceros o al propio suicidado. Para intentar
ajustar la situación, darle una causa. La ira, la rabia, la culpa, el enfado
con Dios si eres creyente, con terceros. Y esa culpa por no enterarnos de
las propias señales que nos dan, porque pueden ser son
sutiles". es una enfermedad y la
gente no lo entiende, se cree que es algo de personas débiles,
pero no, es como quien tiene cáncer y le trata el oncólogo, en este caso te
trata el psiquiatra, te da medicación durante el tiempo necesario, "el
suicidio no se elige, sucede cuando el dolor que sentimos es mayor que nuestros
recursos para afrontarlo, en nuestra sociedad durante siglos el suicida ha sido
castigado porque hasta 1983 no se le hacía funeral, ni se le podía enterrar en
el cementerio, si no se hacía la vista gorda o no constara como tal".
Todo eso me ha cambiado sobre todo el darle sentido a mi
vida y también mi forma de ver al ser humano, que en vez de dedicarse a vivir,
desperdicia la vida en gilipolleces por tener un sobrante de estupidez. Yo me
replanteo al ritmo del día a día que la vida es
muy chula para despreciarla o malgastarla. Era muy meticuloso,
mucho, y me di cuenta que no conduce a nada bueno, porque si una cosa no da
tiempo de hacerla hoy, ya se hará mañana. Oficialmente, en Aragón hay
"un suicidio cada tres días, unos 100 al año de media, y por cada uno hay
entre 20 y 30 tentativas", entre los enfermos a los que atienden en psiquiatría
"consiguen grandes resultados, porque un 99% de ellos pueden curarse. La vida es muy simple, pero insistimos en hacerla complicada. Algunos buscan la felicidad, otros la crean…
jueves, 15 de noviembre de 2018
15 DE NOVIEMBRE DIA MUNDIAL SIN ALCOHOL
El hecho de que al menos un día al año esté reservado a
una causa que se considera importante para todas los seres humanos ya debería
decirnos algo, es decir, ¿alguien se ha preguntado por qué existe un Día Sin
Alcohol? Seguro que sí. Y la respuesta es que es necesario que no se pase por
alto que esta sustancia es una droga, el alcohol, no es inofensivo y causa
verdaderos problemas sociales, económicos, laborales y los más graves, los
psiquiátricos con demencias y trastornos irrecuperables.
En el Día Mundial
Sin Alcohol muchos son las proposiciones para dejar la
bebida. Sin embargo, lograr detectar si realmente se padece un problema en el
consumo excesivo no es tan sencillo pues, factores psicológicos influyen en la negación de las
personas para afrontar si son o no alcohólicos, la adicción a
cualquier droga es un proceso complicado y se explica como una interacción
entre individuo, medio ambiente y la sustancia. Esto quiere decir que no es la
sustancia por sí misma la que provoca la adicción sino más bien un conjunto de
factores que se influyen, tales como patrones de consumo, frecuencia,
características personales del individuo, cómo éste se relaciona con su medio y
como este medio acepta y permite el consumo de alcohol.
He sido testigo inevitable de duras experiencias sobre la
enfermedad alcohólica, testigo de sus temores, ilusiones, esperanzas y lleno de
ganas por exprimir el presente, sin mirar al pasado ni al futuro, solo abro una
puerta de par en par para todo aquel que quiera “curarse”. "Por respeto a
quienes están luchando a diario, me aferro a la vida, una forma de afrontar la
enfermedad que no deja de emocionar, de transmitir, de enseñar todos los días
aun después de más de veinte años de sobriedad. Portador también de un cáncer
sigo luchando todos los días con la mayor normalidad. Nadie hallará
en mí una queja sobre mis enfermedades, pues ellas han hecho de mí un hombre
totalmente diferente, mejor persona, mejor marido y mejor padre. Yo
soy una persona que convive con dos enfermedades jodidas y que intenta explicar
a los enfermos y a sus familiares que es posible vivir, incluso de una forma
normal. A pensar en el cáncer le dedicó cero minutos al día y al alcoholismo
igual. Tengo miedo, como todo el mundo pero a la muerte, no al alcoholismo ni
al cáncer. La vida me ilusiona, quiero ser feliz y el miedo lastra algunos
momentos de mí día a día aunque se me pasa pronto, ya que tenemos poco tiempo
como para consumirlo con el miedo.Mi principal objetivo sobre la enfermedad alcohólica consiste en "desdramatizarla”, ya que una vez que está con nosotros se quedara para siempre, luego entonces hay que darle solo la importancia que tiene y poner en marcha toda la “artillería” para parar la enfermedad. Me siento cómodo de embajador de la enfermedad, pues al fin y al cabo soy uno más de tantos que queremos descubrir a ese francotirador agazapado en la azotea de la desinformación para acabar con él, ya que los prejuicios matan más que la enfermedad. Y para todas aquellas personas que quieran dejar el alcohol animarlas a dar el gran paso, porque el alcoholismo hay que Iniciarlo, Entenderlo y mantenerlo estas tres palabras son el secreto tan buscado por muchas personas durante toda una vida desesperados por no poder salir de la adicción. Yo siguiendo con mis principios y comprometido con la sociedad seguiré luchando con la mejor herramienta que pueda haber, mi experiencia de más veinte años de abstemio dando calor y aliento a todas aquellas personas que sufren esta devastadora y cruel enfermedad dentro de mi capacidad. Información en la Página de Facebook, Alcoholismo: Yo estuve en el Infierno.
viernes, 9 de noviembre de 2018
¿ QUE PASA EN REALIDAD CUANDO MEZCLAS ANTIBIOTICOS CON ALCOHOL?
Hay algunos
antibióticos que reaccionan terriblemente mal con el alcohol. No es que si los
mezclas vayas a morir, pero probablemente lo pases fatal: cólicos, náusea,
cefalea, diarrea... Estos son algunos de esos antibióticos severamente
contraindicados.
Es una de esas
leyes inmutables que aprendemos de nuestros padres y abuelos cuando somos
jóvenes: si estás tomando
antibióticos, no puedes beber alcohol. En este caso la recomendación
tiene su razón de ser, pero ¿qué pasa si bebes alcohol estando en tratamiento?
La respuesta es: depende del tratamiento.
Si la sabiduría
popular recomienda no mezclar alcohol y antibióticos es porque hay algunos antibióticos que reaccionan terriblemente mal con
el alcohol. No es que si los mezclas vayas a morir, pero probablemente lo pases fatal. Algunos
de estos antibióticos severamente contraindicados son:
Metronidazol:
Este antibiótico de amplio espectro se puede usar tanto para infecciones de las
vías respiratorias como dentales o ginecológicas. Mezclado con alcohol puede provocar cólicos, náusea,
cefalea, diarrea y alteraciones vasomotoras.
Tinidazol: los médicos recomiendan no
tomar alcohol incluso tres días más tarde de haber terminado el tratamiento con
timidazol. Entre los síntomas de mezclar están malestar estomacal,
vómitos, retortijones, cefaleas, transpiración excesiva y rubor (enrojecimiento
de la cara).
Linezolid: el problema de este
antibiótico lo comparten muchos otros. Mezclado con alcohol puede
producir somnolencia excesiva, mareos y dificultad para concentrarse. Nada
de esto es deseable y puede llegar a ser un peligro si o combinaos con actividades
como manejar un vehículo.
Existe la creencia de que el
alcohol disminuye la efectividad de los antibióticos. Aunque no es
universalmente cierto, sí que puede ocurrir para fármacos como la doxiciclina.
Doxiciclina:
tanto la doxiciclina como el alcohol se metabolizan en el hígado. Eso significa
que si añadimos alcohol a un tratamiento con este antibiótico, nuestro
hígado tendrá exceso de trabajo y la concentración del medicamento en el plasma
de la sangre se verá rebajada, reduciendo su eficacia farmacéutica. En casos
graves, la doxiciclina mezclada con alcohol puede causar somnolencia, cefaleas,
desorientación, alucinaciones, calambres y alteraciones del ritmo cardíaco.
El problema general del alcohol es
que interfiere con la eficacia de nuestro propio sistema inmune. Hay
varios estudios que lo confirman. El resultado, a la postre, es
parecido al de la sabiduría popular. Tomar alcohol mientras estamos en
tratamiento con antibióticos puede alargar el tratamiento porque el
alcohol hace que nuestro organismo no funcione al cien por cien. Por supuesto,
todo esto se agrava si la persona que mezcla alcohol y fármacos es mayor o
tiene su salud deteriorada de alguna manera.
¿Hay algún antibiótico que se pueda
mezclar con alcohol? Ninguno que un médico en su sano juicio pueda recomendar.
La Amoxicilina interactúa menos con el alcohol, pero si nos
pasamos bebiendo vamos a tener los mismos efectos de nauseas, vómitos y
diarreas. Por una vez, y sin que sirva de precedente, la sabiduría popular de
nuestras abuelas es un buen consejo. Si te estás tratando una infección con
antibióticos, mejor no ingieras nada de alcohol hasta pasados unos días tras el
tratamiento. Y si no vuelves nunca a tomar alcohol mucho mejor así tendrás una
vida saludable y jamás tendrás problemas ni con los medicamentos ni con nadie.
lunes, 15 de octubre de 2018
¿POR QUÉ SE PRODUCEN LAGUNAS MENTALES DESPUÉS DE UNA NOCHE TRAS HABER BEBIDO MUCHO ALCOHOL?
Existen dos tipos de pérdidas transitorias de la memoria: las 'fragmentarias' y las 'en bloque'.
¿Alguna vez al despertar has sido incapaz de recordar lo que ocurrió la
noche anterior? En la mayoría de los casos, esta circunstancia
se produce tras una gran ingesta de alcohol, una práctica muy perjudicial para la salud.
Además, hay dos tipos de pérdidas transitorias de la memoria o 'lagunas':
las 'fragmentarias' y las 'en bloque'. Las primeras, que son las más
comunes, se producen cuando el afectado es capaz de recordar algunas partes de
la noche anterior, como las piezas de un puzzle todavía sin montar. Las
lagunas en bloque son peores, quienes las padecen no son capaces de rememorar
nada de lo sucedido. Pero, ¿por qué se producen estas amnesias?
El motivo es que el alcohol interfiere en el funcionamiento normal
del hipocampo, una estructura cerebral implicada en los procesos de
memoria. Para que esto ocurra deben alcanzarse elevadas
concentraciones de esta sustancia en sangre en cortos periodos de tiempo, de
modo que su aparición no depende tanto de la cantidad ingerida
como de lo rápido que ha aumentado la alcoholemia.
Este fenómeno no debe tomarse a la ligera y menos
en aquellos casos en los que se haya convertido en un patrón de conducta. Las personas
que sufren con frecuencia estas lagunas tienen un mayor riesgo de verse
implicados en incidentes peligrosos y traumáticos durante el periodo de
embriaguez.
Está perdida de memoria transitoria es el indicador más fiable de que la
persona tiene un conflicto con el alcohol y por ello no debe dejar pasar lo
ocurrido la noche anterior, inmediatamente debe ponerse en contacto con su
médico de cabecera y con una Asociación de ayuda a los enfermos Alcohólicos, ya
que eso no queda ahí, siempre ira a más y de pérdidas de memoria transitorias
se pasara a enfermedades de salud mental gravísimas, además vivir así es como
estar prisionero en libertad, pues al día siguiente no recuerdas nada, no sabes
si te has metido con alguien, si has robado algo, si te has ido sin pagar de algún
bar y mañana te van a reclamar delante de todos la deuda…etc. Ósea un infierno que
tiene solución si verdaderamente queremos volver a ser personas responsables,
ya que una adicción como el al alcohol nos sacara siempre lo peor de nosotros.
Los
chupitos, los peores enemigos del recuerdo
Al tratarse de
bebidas de alta graduación normalmente productos destilados que, además,
se ingieren en breves espacios de tiempo de un solo trago, los
chupitos son los peores enemigos del recuerdo al día siguiente. Este tipo de consumo provoca un rápido aumento
de la cantidad de alcohol en sangre, lo que favorece la probabilidad
de que aparezca el fenómeno de las lagunas mentales. Por eso, lo más
recomendable es el consumo responsable de estas sustancias, y no solo es el
enemigo número uno para la memoria, también para la conducción pues el
porcentaje de muertes por ir bebido cada vez es más alta así que cuando nos vayamos
a poner el volante recuerda, ”Si vas a beber no conduzcas”.
lunes, 29 de enero de 2018
¡¡¡OCHO JÓVENES CUENTAN PORQUE NO TOMAN NI UNA GOTA DE ALCOHOL!!!
"No me compensa pasar
un día entero hecha polvo por unas horas de diversión"
Con 16 años, en
España te
puedes casar y conducir una moto que no sobrepase los 125
centímetros cúbicos. Sobre esa edad ya eliges en el instituto si te interesan
más las ciencias o las letras y es probable que empieces a salir de fiesta con
tus amigos. 16 es la edad media en la que se consume alcohol por primera vez en
nuestro país, (aunque tenemos conciencia de que es a los 13’5, pero en las dos edades
es demasiado pronto), según
el Observatorio Español de las Drogas y Adicciones, aunque la ley no te
permite comprarlo; también es el momento en el que algunos chavales dicen por
primera vez “no” a consumir alcohol.
Los hábitos de
consumo a lo largo de los años muestran la tolerancia social que existe en
nuestro país hacia el alcohol desde la adolescencia. Ante esta realidad, ocho
jóvenes abstemios, de entre 18 y 28 años cuentan qué les ha llevado a tomar la
decisión de no beber, qué sienten cuando ven a sus amigos borrachos o cómo se
relacionan al conocer gente nueva.
Laura
Moro, 20 años: “No he sido capaz de acabarme una copa”
A esta
aficionada al atletismo no le atrae el alcohol, ha visto “muy mal a algunos
amigos por sus efectos” y prefiere quedarse al margen de las borracheras. Hasta
el punto de que asegura que intentó beberse una copa en 2017 y fue incapaz de
terminársela.
Shifa
Rostom Ajlani, 27 años: “Al ser musulmana y llevar el hijab la mayoría de gente
no me pregunta si bebo alcohol, es obvio”
Esta madrileña
residente en Liverpool nunca ha probado el alcohol. El motivo principal es que
su religión, el Islam, lo prohíbe: “Según el Corán, el alcohol tiene
beneficios, pero sus prejuicios son mayores que sus bondades”. Como dentista,
también tiene muy en cuenta lo perjudicial que es esta sustancia para la
salud.
Álvaro Varela,
23 años: “Mi pasión por el deporte y la natación es uno de los motivos para no
beber”
Este estudiante
de Medicina cree que tuvo suerte con su grupo de amigos de la adolescencia.
“Crecí en un ambiente en el que éramos todos deportistas y nunca bebimos para
relacionarnos. Me gusta mucho el deporte y siempre he practicado natación, lo
que sin duda ha contribuido a que no beba”, reconoce. Años después, la
formación médica le ha dado otra perspectiva del alcohol, que considera
“terriblemente perjudicial”. Y añade: “He percibido situaciones límite por
culpa de esta sustancia”.
Lucas
Sánchez, 26 años: “Cuando descubrí el daño que me hacía beber, lo dejé”
“No bebo alcohol, ni fumo, ni consumo drogas. ¿Por qué no bebo?
Por lo mismo por lo que no ingiero veneno. ¿Hay más abstemios por aquí? ¿Cómo
lo vivís?”. Estas son las palabras de Lucas Sánchez en un foro de escritores en
el que el barcelonés buscaba compartir cómo es su vida desde que a los 25 años
decidió dejar de consumir alcohol. “Bebía para desinhibirme y para olvidar mis
problemas durante unas horas, pero no solucionas nada en estado de embriaguez,
pierdes todas tus capacidades cognitivas y contribuyes inútilmente a matarte un
poco más”
Claudia
Sánchez, 27 años: “No sé cómo puedes, yo no podría, ¿nunca lo has probado?”
Ser abstemia no
es ningún inconveniente para esta sevillana, que disfruta de su Feria de Abril
y demás festejos como la que más. “Desde siempre me ha generado rechazo el
alcohol, mis padres me concienciaron mucho y, después, al ver a mis amigos
borrachos sentía vergüenza”
Jaime
Llorente, 28 años: “La gente defiende el alcohol para autojustificarse”
“El típico
sorbo de champán en Año Nuevo”, sí. Pero a Llorente el alcohol le sabe a
colonia. El publicista ha crecido en los alrededores de la Casa de Campo
madrileña, donde se celebran botellones a los ha acudido, aunque sin consumir
alcohol. “He ido como el que más, al principio me aburría un poco, pero luego
cerraba discotecas”, dice.
Reconoce que
cuando conoce gente nueva le bombardean a preguntas sobre su decisión. Aunque
también que su entorno intenta protegerlo para que no tenga la tentación de
beber un trago o coger un cigarrillo. Llorente asegura que ha bebido alguna vez
para demostrar al resto que no habla con desconocimiento. Además, cree que
muchas personas intentan justificar de algún modo el consumo de alcohol porque
necesitan respaldar su hábito.
Patricia
Peribáñez, 28 años: “No me compensa pasar un día entero hecha polvo por unas
horas de diversión”
“No me gusta el
sabor”, “me suele aparecer una reacción alérgica en la cara, me duele la tripa
y la cabeza”... Motivos no le faltan a esta madrileña para rechazar el alcohol.
La licenciada en Ciencias Ambientales tiene claro que, con la cantidad de veces
que se pone mala a lo largo del año, no le compensa pasar un día entero hecha
polvo por la resaca a cambio de unas horas de fiesta.
Sandra
Moro, 18 años: “Me parece un robo que por un refresco te cobren 3 euros y por
una cerveza, la mitad"
Con la mayoría
de edad recién cumplida, Moro estudia Terapia Ocupacional y alguna vez la han
acusado de amargada por no tomarse una copa. A Sandra le indigna pagar 3 euros
por un refresco o un zumo cuando las cervezas cuestan la mitad y ver a la gente
borracha le reafirma en su decisión de ser abstemia. No beber no le impide
pasárselo bien, es capaz de irse a las fiestas de un pueblo de Cáceres con
amigas y no dejar de bailar en toda la noche. “Y terminar a las 11 de la mañana
jugando al voleibol, sin una gota de alcohol en el cuerpo”.
En España no
existe una ley nacional que intente frenar el consumo de alcohol entre los
menores y prevenga los futuros hábitos de los jóvenes. Después de que la
polémica “ley antibotellón” de 2002 no se aprobase, algunas Comunidades
Autónomas tomaron el relevo en esta materia. En noviembre de 2016 la ministra
de Sanidad, Dolors Montserrat, anunció un proyecto legislativo ambicioso que
aún se encuentra en fase de estudio. Las entidades e instituciones que forman
la Movilización Alcohol y Menores, impulsada por la Federación de Ayuda contra
la Drogadicción (FAD), han
pedido estos días que la futura ley no sea solo represiva y contemple
medidas educativas y de prevención.
jueves, 16 de noviembre de 2017
15 DE NOVIEMBRE DÍA MUNDIAL SIN ALCOHOL
Un año más debemos hablar claro y sin tapujos sobre una enfermedad que esta siendo el azote de las últimas décadas del Siglo XX y principios del XXI. Es necesario una mayor concienciación de todos sobre el alcoholismo pero no referida a una sola fecha, sino todo el año, la repercusión social de todos los problemas relacionados con el alcohol requiere una respuesta para la prevención y ayuda a los sectores más afectados por este problema. Hoy es un día para reflexionar sobre el consumo de esta droga que te lleva al maldito infierno destruyendo la vida a los enfermos y a sus familias que caen en sus garras, no voy con mi escrito a hacer una cruzada en contra de los que hacen el alcohol, ni quiero quemar las viñas, ni tengo tampoco nada encontra de los que beben alcohol, es su responsabilidad y lo respeto, pero también pido respeto para todos nosotros los enfermos dependientes del alcohol, porque no lo hacemos porque queremos, que más hubiera querido yo que tomar una copita de vino como lo hacen muchas personas y a la vez poder disfrutarla sabiendo cuando parar, pero yo no podía hacerlo, era tomar una y no poder parar de consumir hasta que estaba hasta arriba de alcohol. Sé que para muchos que no están metidos en este mundo del alcoholismo es difícil de entender esto que acabo de decir, pero la realidad es esa, estamos enfermos, nadie sale a la calle y dice hoy voy a hacerme alcohólico¡¡NO!!, la enfermedad se reproduce por una serie de factores que hacen que la persona pierda la libertad de decidir la cantidad que ha de beber, la bebida se apodero de nuestras vidas y pasamos a un infierno que si no hubiéramos parado, nuestro final hubiera sido una prematura muerte, gracias a que hay muchas personas honestas, solidarias y con un gran coraje lleno de generosidad que nos tendieron su mano y nos levantaron, nos entregaron lo más valioso, su tiempo, y hoy podemos dar gracias por haber tenido la gran suerte de cruzarnos en su camino para que con su ayuda llegáramos a ser lo que hoy en día podemos disfrutar, de una maravillosa libertad al igual que nuestras familias, nos quitamos las cadenas con mucho esfuerzo, metiéndonos de lleno con los que son como nosotros, Albada a la que yo pertenezco es una Asociación dentro de CAARFE (La Confederación de Alcohólicos, Adictos en Rehabilitación y Familiares de España) donde te Acogen, Orientan y Rehabilitan a los enfermos y sus familias con una ayuda inestimable con el cariño y el respeto que necesita la persona que va a pedir ayuda, cada año se demuestra con estas asociaciones la cantidad de vidas que se salvan.
Y para todas aquellas personas que quieran dejar el alcohol animarlas a dar el gran paso, porque el alcoholismo hay que INICIARLO, ENTENDERLO Y MANTENERLO estas tres palabras son el secreto tan buscado por muchas personas durante toda una vida desesperados por no poder salir de la adicción. Yo siguiendo con mis principios y comprometido con la sociedad seguiré luchando con la mejor herramienta que pueda haber, mi experiencia de más veinte años de abstemio dando calor y aliento a todas aquellas personas que sufren esta devastadora y cruel enfermedad.
Y para todas aquellas personas que quieran dejar el alcohol animarlas a dar el gran paso, porque el alcoholismo hay que INICIARLO, ENTENDERLO Y MANTENERLO estas tres palabras son el secreto tan buscado por muchas personas durante toda una vida desesperados por no poder salir de la adicción. Yo siguiendo con mis principios y comprometido con la sociedad seguiré luchando con la mejor herramienta que pueda haber, mi experiencia de más veinte años de abstemio dando calor y aliento a todas aquellas personas que sufren esta devastadora y cruel enfermedad.
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