El día que se fue mi padre se me cayo el mundo encima, me parecía como si me hubieran cortado un brazo, lo ves sentado en su sillón preferido como si estuviera durmiendo y la realidad era que su sitio ya no estaba en este mundo, se había ido para siempre, en el rato siguiente de espera te vienen recuerdos y miles de preguntas ¿disfrute de su compañía lo suficiente? ¿y si hubiera estado más tiempo con el cuándo pude?¿cuánto tiempo hacia que no había tenido una conversación con el larga? Y muchísimas más, no sé si hemos sido buenos hijos cuando están con nosotros la verdadera realidad de estos momentos no se volverán a repetir jamás porque cuando parten hacia su descanso, todos los días cuando te levantas te das cuenta que ya no está y lo peor es que de ese viaje ya no vuelven, y en verdad vivimos tan deprisa con un estrés alocado, comemos deprisa, dormimos deprisa, trabajamos deprisa y estamos toda una vida desde que nacemos con unas exigencias y una competitividad que parece una olimpiada a ver quién hace mejor todo, quien tiene mejor casa, mejor coche, los mejores hijos, los más listos con estudios y los más guapos y queremos ganar mucho dinero…más dinero, y nunca nos preguntamos para que; cuando llegas a la jubilación miras hacia atrás y valoras la mierda de vida que has llevado, han pasado los años y no has vivido, no has disfrutado de tú familia, ni de tantísimas cosas que se han escapado con las prisas, tienes toda clase de dolores terminados en itis (artritis) osis (artrosis) y alguno más que ni quiero nombrar , dándote cuenta de que el dinero es algo necesario, pero vivir es mucho más necesario, porque solo tenemos una vida y no siete como dicen que tienen los gatos y una vez que gastas esta, te vas al mismo sitio donde se fue tu padre, como dice el refrán "se pasó la vida esperando algo maravilloso y lo único maravilloso que paso fue la vida" ¿qué es la vida? La vida es confiar en nuestros sentimientos, enfrentarnos a retos, encontrar felicidad, valorar los recuerdos aprender del pasado, es un delicado equilibrio entre tomar buenas y malas decisiones, La vida es algo tan corto que si la echas a perder se acaba muy rápida, es vivir el momento y hacer de este lo mejor posible, sin saber qué va a pasar después.
Decía Calderón de la Barca
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Y si la vida es sueño, ¿no sería maravilloso poder escoger qué soñar? Está claro que aquel que tenga una vida de ensueño nunca piensa que la vida es aguantar pesares, torturas o calumnias; piensa que la vida es el mejor regalo que podría haber recibido. Al contrario, quien viva constantes infortunios creerá que la vida no vale la pena. Y no confundir riqueza económica con felicidad, pues hay muchos "pobres" felices y muchos millonarios desgraciados que por tener solo tienen dinero. La vida es lo que creemos que es, y cuanto más esperemos de ella más nos dará. Ahora tomate tu tiempo para pensar que queremos que sea nuestra vida para nosotros, nosotros la elegimos, nosotros la vivimos, y como siempre digo pensando en positivo, que a pesar de todo la vida sigue siendo maravillosa.
Este blog tiene como unica finalidad, dar entrada a toda clase de comentarios, preguntas y opiniones sobre la enfermedad de la Dependencia Alcoholica,y las otras drogas.
miércoles, 23 de marzo de 2016
miércoles, 16 de marzo de 2016
¡¡ ASI DE PELIGROSAS SON LAS DROGAS Y ASI LAS PERCIBES !!
Drogas percepción y realidad
Se conoce como disonancia cognitiva el conflicto entre dos ideas contradictorias que se pelean en nuestra cabezota. Por ejemplo, tal vez creamos que todos los que fuman porros son unos drogadictos depravados que más pronto que tarde serán una lacra social, mientras saboreamos satisfechos un whisky de malta de 15 años. No hace falta ser un lince para saber que el alcohol es varios órdenes de magnitud más peligrosa que el cannabis concretamente 114 veces, si nos ceñimos a la mortalidad de una y otra droga, lo que no quiere decir que el cannabis no sea una puerta de par en par abriendo camino para otras drogas entre ellas el alcohol. Pero el caso es que las autoridades sanitarias han trazado una línea roja entre lo que es legal y lo que no, y las sustancias que han quedado a aquél lado de la línea han sido estigmatizadas, hasta el punto de percibirse como mucho más peligrosas de lo que realmente son. Simultáneamente, las drogas que el Estado tolera y administra, como el alcohol y el tabaco, son percibidas como menos nocivas. Al fin y al cabo, ¿cómo iba a tratar de envenenarnos (y lucrarse en el proceso) papá Estado? El cuadro que ves abajo es una síntesis de un estudio llevado a cabo que se preguntó a personas adultas por su percepción de la peligrosidad de ocho drogas legales e ilegales. Previsiblemente, las drogas llamadas “duras” fueron tachadas como las más peligrosas, heroína y cocaína, en tanto el cannabis y el alcohol aparecieron al otro lado. En la columna derecha, en amarillo, aparece la escala de peligrosidad según la ciencia o los expertos en temas de drogadicción, basada en estadísticas sobre la mortandad y los riesgos asociados a la salud de las mismas sustancias. Ahí descubrimos (aunque ya lo sabíamos) que el alcohol es la droga más peligrosa (un 72 para la escala de 0 a 100), seguida, ahora sí, de la heroína y la cocaína, pero a bastante distancia (55 y 54, en esta escala ficticia). La disonancia entre lo que es y lo que crees que es, alcanza el culmen en los alucinógenos. Tanto el LSD como las setas son tenidos por muy riesgosos, pero lo cierto es que son mucho más seguros que, por ejemplo, ese cigarrillo que te estás echando mientras lees esto.
Se conoce como disonancia cognitiva el conflicto entre dos ideas contradictorias que se pelean en nuestra cabezota. Por ejemplo, tal vez creamos que todos los que fuman porros son unos drogadictos depravados que más pronto que tarde serán una lacra social, mientras saboreamos satisfechos un whisky de malta de 15 años. No hace falta ser un lince para saber que el alcohol es varios órdenes de magnitud más peligrosa que el cannabis concretamente 114 veces, si nos ceñimos a la mortalidad de una y otra droga, lo que no quiere decir que el cannabis no sea una puerta de par en par abriendo camino para otras drogas entre ellas el alcohol. Pero el caso es que las autoridades sanitarias han trazado una línea roja entre lo que es legal y lo que no, y las sustancias que han quedado a aquél lado de la línea han sido estigmatizadas, hasta el punto de percibirse como mucho más peligrosas de lo que realmente son. Simultáneamente, las drogas que el Estado tolera y administra, como el alcohol y el tabaco, son percibidas como menos nocivas. Al fin y al cabo, ¿cómo iba a tratar de envenenarnos (y lucrarse en el proceso) papá Estado? El cuadro que ves abajo es una síntesis de un estudio llevado a cabo que se preguntó a personas adultas por su percepción de la peligrosidad de ocho drogas legales e ilegales. Previsiblemente, las drogas llamadas “duras” fueron tachadas como las más peligrosas, heroína y cocaína, en tanto el cannabis y el alcohol aparecieron al otro lado. En la columna derecha, en amarillo, aparece la escala de peligrosidad según la ciencia o los expertos en temas de drogadicción, basada en estadísticas sobre la mortandad y los riesgos asociados a la salud de las mismas sustancias. Ahí descubrimos (aunque ya lo sabíamos) que el alcohol es la droga más peligrosa (un 72 para la escala de 0 a 100), seguida, ahora sí, de la heroína y la cocaína, pero a bastante distancia (55 y 54, en esta escala ficticia). La disonancia entre lo que es y lo que crees que es, alcanza el culmen en los alucinógenos. Tanto el LSD como las setas son tenidos por muy riesgosos, pero lo cierto es que son mucho más seguros que, por ejemplo, ese cigarrillo que te estás echando mientras lees esto.
EL ALCOHOL CUANDO ENTRA EN NUESTRAS VIDAS
El alcohol al igual que las otras drogas, generalmente crean dependencia tanto física como psicológica y hacen vivir a quién las consume, en un mundo totalmente falso, en donde se sufre degradación física, mental, emocional y finalmente puede llegar a ocasionarle la muerte, en resumidas cuentas un infierno.
Las reacciones negativas asociadas a las adicciones, afectan en diferentes aspectos de la vida de la persona, tales como:
Relaciones personales....
Las relaciones con la familia, amigos o pareja se alteran, aparecen discusiones frecuentes, la comunicación se interrumpe, hay pérdida de confianza y alejamiento.
Trabajo......
Frecuentemente se manifiesta baja productividad y deterioro de la calidad del trabajo o la pérdida del mismo.
Economía......
El destinar la mayor parte del dinero que se gana a comprar alcohol, genera un fracaso económico que con el paso del tiempo se llega a una deuda difícil de superar.
Salud psíquica. Es posible la aparición de una amplia gama de trastornos psicológicos, estados de ánimo negativos e irritabilidad, actividades defensivas, pérdida de autoestima e intenso sentimiento de culpa, así como alucinaciones visuales y auditivas, disminución de la capacidad intelectual, lenguaje confuso, y la destrucción del sistema nervioso central.
Conducta.....
El alcohol se vuelve lo más importante en la vida de los adictos se hacen egoístas y egocéntricos (no les importa nada más que ellos mismo),es su gasolina para funcionar en el día a día, y no es que no quieran a la familia es su enfermedad lo que hace prioritario el alcohol. .
Trastornos varios
Se presentan trastornos del apetito, úlceras, insomnio, fatiga y otras enfermedades provocadas por el consumo de alcohol como son: encefalopatías, psicosis alcoholica, alucinosis, celotipias, polineuritis, síndrome de Wernicke y Korsakoff, encefalopatías hepáticas etc.......
Tolerancia......
El alcohol produce tolerancia física, por lo que es necesario ir aumentando la cantidad de dosis consumida para experimentar los mismos efectos,como droga que lo es, también genera, dependencia y síndrome de abstinencia.
Obsesión......
El adicto a menudo no puede pensar en otra cosa que no sea en el alcohol, el modo de conseguirlo, el tiempo en obtenerlo, etc.
Negación.......
A medida que los adictos empiezan a acumular problemas, en el trabajo, en el hogar o en su entorno social, comienzan a mentir, manipular y negar,que el alcohol constituya un problema que no pueda controlar, y que los efectos negativos en sus vidas tengan ver con el uso o abuso del alcohol.
Las reacciones negativas asociadas a las adicciones, afectan en diferentes aspectos de la vida de la persona, tales como:
Relaciones personales....
Las relaciones con la familia, amigos o pareja se alteran, aparecen discusiones frecuentes, la comunicación se interrumpe, hay pérdida de confianza y alejamiento.
Trabajo......
Frecuentemente se manifiesta baja productividad y deterioro de la calidad del trabajo o la pérdida del mismo.
Economía......
El destinar la mayor parte del dinero que se gana a comprar alcohol, genera un fracaso económico que con el paso del tiempo se llega a una deuda difícil de superar.
Salud psíquica. Es posible la aparición de una amplia gama de trastornos psicológicos, estados de ánimo negativos e irritabilidad, actividades defensivas, pérdida de autoestima e intenso sentimiento de culpa, así como alucinaciones visuales y auditivas, disminución de la capacidad intelectual, lenguaje confuso, y la destrucción del sistema nervioso central.
Conducta.....
El alcohol se vuelve lo más importante en la vida de los adictos se hacen egoístas y egocéntricos (no les importa nada más que ellos mismo),es su gasolina para funcionar en el día a día, y no es que no quieran a la familia es su enfermedad lo que hace prioritario el alcohol. .
Trastornos varios
Se presentan trastornos del apetito, úlceras, insomnio, fatiga y otras enfermedades provocadas por el consumo de alcohol como son: encefalopatías, psicosis alcoholica, alucinosis, celotipias, polineuritis, síndrome de Wernicke y Korsakoff, encefalopatías hepáticas etc.......
Tolerancia......
El alcohol produce tolerancia física, por lo que es necesario ir aumentando la cantidad de dosis consumida para experimentar los mismos efectos,como droga que lo es, también genera, dependencia y síndrome de abstinencia.
Obsesión......
El adicto a menudo no puede pensar en otra cosa que no sea en el alcohol, el modo de conseguirlo, el tiempo en obtenerlo, etc.
Negación.......
A medida que los adictos empiezan a acumular problemas, en el trabajo, en el hogar o en su entorno social, comienzan a mentir, manipular y negar,que el alcohol constituya un problema que no pueda controlar, y que los efectos negativos en sus vidas tengan ver con el uso o abuso del alcohol.
¿SE PUEDE SER ALCOHÓLICO DE FIN DE SEMANA?
Rotundamente SI, el alcoholismo no sólo depende de la cantidad de alcohol que se consume, hay otros factores quizás tan importantes o más, como son las consecuencias del consumo a nivel biológico, psicológico y social o la función que cumple ese comportamiento en la vida de la persona, normalmente suele ser gente joven la que tiene un comportamiento excesivo con el alcohol los fines de semana.
El riesgo del consumo problemático de una sustancia depende de varios factores: El grupo de amigos con los que sale, ese es un punto de referencia que refuerza el consumo, la capacidad de que dispone cada uno para controlar la situación, los comportamientos “antisociales” y, en este caso, uno muy importante que es la falta de interés en actividades que eran divertidas para el grupo. Es decir, cada vez más encuentra satisfacción sólo en una actividad: el consumo de alcohol y los comportamientos relacionados con él, como pueden ser el ir a sacar la bebida (ya que muchos son menores) o hablar sobre la barbaridad de alcohol ingerido y las burradas que le han llevado a desarrollar con el consumo de alcohol.
En este sentido, el problema de un consumo de fin de semana, radica en la posibilidad de que toda la diversión se reduzca a ese consumo y la persona se quede estancada y no aprenda alternativas de diversión al consumo de alcohol. La mayoría asocia el consumo a divertirse y pasarlo muy bien, es una leyenda urbana que se pasan de boca en boca sobre todo los más jóvenes por desconocimiento de las consecuencias que conlleva el abuso del alcohol, además es muy peligroso puesto que estas sembrando una iniciativa de que al beber solo los fines de semana no pasando mucho tiempo se pasara a un consumo diario, esto hace también que no sean conscientes de que el consumo de alcohol suponga el inicio de otras drogas. Normalmente los jóvenes que consumen pastillas, cocaína o heroína, antes coquetearon con el alcohol, el tabaco o el cannabis, estos comportamientos tienen muy preocupados a los médicos ya que denuncian que jóvenes de no más de veinticinco años están desarrollando trastornos mentales por la combinación del étanol con otras drogas, y que tiempos atrás los padecían personas cuarentonas con un perfil de consumidor de alcohol de muchos años.
El riesgo del consumo problemático de una sustancia depende de varios factores: El grupo de amigos con los que sale, ese es un punto de referencia que refuerza el consumo, la capacidad de que dispone cada uno para controlar la situación, los comportamientos “antisociales” y, en este caso, uno muy importante que es la falta de interés en actividades que eran divertidas para el grupo. Es decir, cada vez más encuentra satisfacción sólo en una actividad: el consumo de alcohol y los comportamientos relacionados con él, como pueden ser el ir a sacar la bebida (ya que muchos son menores) o hablar sobre la barbaridad de alcohol ingerido y las burradas que le han llevado a desarrollar con el consumo de alcohol.
En este sentido, el problema de un consumo de fin de semana, radica en la posibilidad de que toda la diversión se reduzca a ese consumo y la persona se quede estancada y no aprenda alternativas de diversión al consumo de alcohol. La mayoría asocia el consumo a divertirse y pasarlo muy bien, es una leyenda urbana que se pasan de boca en boca sobre todo los más jóvenes por desconocimiento de las consecuencias que conlleva el abuso del alcohol, además es muy peligroso puesto que estas sembrando una iniciativa de que al beber solo los fines de semana no pasando mucho tiempo se pasara a un consumo diario, esto hace también que no sean conscientes de que el consumo de alcohol suponga el inicio de otras drogas. Normalmente los jóvenes que consumen pastillas, cocaína o heroína, antes coquetearon con el alcohol, el tabaco o el cannabis, estos comportamientos tienen muy preocupados a los médicos ya que denuncian que jóvenes de no más de veinticinco años están desarrollando trastornos mentales por la combinación del étanol con otras drogas, y que tiempos atrás los padecían personas cuarentonas con un perfil de consumidor de alcohol de muchos años.
ALCOHÓLISMO FEMENINO
La panorámica del alcoholismo femenino en nuestro país ha variado en los últimos 20 años, sobre todo por el aumento de mujeres alcohólicas con relación a los hombres, y la disminución de la edad de inicio al consumo, con una media de 10 años transcurridos entre la edad en que aparecen los problemas y la llegada al centro de tratamiento, lo que indica el encubrimiento que impide la detección precoz del problema. Asimismo, incluyen el maltrato en el perfil de mujer alcohólica. Las mujeres beben de forma clandestina, en secreto y en solitario y han vivido años de gran aislamiento social. Normalmente te llegan porque bien los hijos, maridos o familiares más cercanos denuncian la situación insostenible y la traen a la Fundación, en general lo ocultan bastante más que el hombre, que necesitan un plus más de esfuerzo o valentía para dar el paso. La posición de la mujer alcohólica en nuestra sociedad es difícil, porque si bien es cierto que aparecen algunas modificaciones en la actitud social o el enjuiciamiento moral del alcoholismo, éstas, en todo caso, apuntan hacia una mayor tolerancia del alcohólico varón, pero no en la misma medida para la mujer alcohólica . Este hecho, unido a la idea de que la persona alcohólica "de verdad" es un hombre, tiende a hacer secundarios los problemas de las mujeres, por lo que la mujer alcohólica es una gran inadaptada social, ya que es una persona que ha fracasado. Las mujeres que son alcohólicas, muy a menudo, se les pone entre la espada y la pared, si beben se les tacha de personas débiles emocionalmente, pero, cuando lo dejan, muchas empiezan a hacerse fuertes, desarrollando una gran fuerza. Pero una mujer fuerte no se ajusta a la norma. Por eso, a menudo, en la recuperación nos encontramos como cuando empezamos, con una etiqueta negativa. Una de las condiciones básicas para diferenciar los diagnósticos estaría estrechamente relacionada con la dependencia que a su vez conlleva tolerancia y Síndrome de Abstinencia. La dependencia es un factor clave para determinar de qué tipo de problema estamos hablando. En el caso que nos lleva hablamos de alcoholismo femenino, el factor de la permisividad social desempeña un papel extremadamente importante que no se traspasa la barrera de lo patológico hasta que realmente ya hay una conducta manifiesta y claramente dependiente del alcohol. El reto consiste, por tanto, en acertar y adelantarnos con la prevención e información y así evitar la “enganchada” al alcohol. Cada vez hay más gente joven se empieza a beber a los 13’5 años, y aparecen más con cuadros de abuso que de dependencia y eso quizá es por una acción preventiva, pero el problema está ahí y no debemos nadie mirar para otro lado. Existen también otros tipos de dependencias asumidas y adjudicadas a las mujeres, que están sobreañadidas a la dependencia hacia el alcohol, algunas mujeres alcohólicas creen que necesitan depender de alguien para sentir que existen. La falta de autonomía personal lleva a las mujeres a ocuparse de los demás, pensando que de este modo evitan estar solas y son necesarias para alguien. Sin embargo, esa carga aumenta la soledad y la toma de conciencia de su inexistencia social, en la medida que les impide ocuparse de sí mismas. La mujer siempre ha estado pendiente de alguien, o sea tiene que desarrollar su autonomía en función de otro, o proteger a la familia, unas veces viene en la educación de jóvenes, y a veces es para reafirmarse en su propia soledad. Además, cuando está abstinente, también corre el riesgo de trasladar su necesidad de dependencia hacia otros referentes, las dificultades de las mujeres para acceder a los tratamientos por el temor a que ello desvele su anonimato dentro de su enfermedad el alcoholismo es un hecho, ya le cuesta al hombre ir a Grupos de Autoayuda, pues a la mujer mucho más y si encima su pareja le refrota que el problema lo tiene ella y ella lo ha de solucionar pues imaginemos como esta esa mujer. Por su parte, los responsables que tratamos a las mujeres alcohólicas sabemos en algunos casos que la familia no colabora muchas veces, y también sabemos que pueden existir relaciones violentas en la pareja que se van a mantener ocultas durante el proceso de tratamiento, porque ni siquiera en esa situación la mujer podrá desprenderse del temor a desvelar la auténtica relación con su pareja. El vínculo establecido y la dependencia hacia el hombre, junto con el miedo al poder y a la fuerza de éste, generan esas actitudes de ocultismo de la realidad. Hay que andar con muchísimo cuidado si detectamos que la mujer alcohólica está sufriendo malos tratos porque hay que poner en marcha todos los mecanismos para parar eso y que no se vuelvan a repetir jamás esas situaciones. Hasta hoy los problemas de bebida en las mujeres han sido, en gran medida, ignorados. Atrapadas por la imagen mito de "perdida", las mujeres sufren doblemente al ser consideradas no sólo como enfermas, sino también como inmorales. No es de sorprender que las mujeres alcohólicas y sus familias se esfuercen por ocultar, enmascarar y negar el problema, así que al observar el problema que enfrentan las mujeres alcohólicas se demuestra una vez más que no hay una sola causa para el alcoholismo; probablemente, se trata de una combinación de factores y también quizá a una combinación compleja de la conformación biológica y psicológica de la mujer aunque realmente todavía no se sepa con certeza porque nos hacemos dependientes del alcohol, y que a su vez reacciona con otra combinación compleja de factores externos que precipitan la dependencia del alcohol y por último ninguna mujer es culpable de su alcoholismo ella no hubiera querido nunca llegar a esa situación, pido responsabilidad y comprensión con una igualdad de respeto tanto para la mujer alcohólica como para el hombre.
¿DEBERIA LA DEPENDENCIA AL ALCOHOL SER INCLUIDA EN ALGUNA ASIGNATURA DE MEDICINA?
En mi modesta opinión, ¡SI! La incorporación de una asignatura nueva en la licenciatura de Medicina sobre “Adicción al alcohol, diagnóstico precoz y tratamiento” como acción preventiva básica para evitar el daño causado por el consumo de alcohol sería un gran avance y de grandísima ayuda tanto para el médico como para los enfermos. Preocupa especialmente el daño generado por el consumo de alcohol por ser la droga que más repercusión orgánica y social causa. En Europa el consumo medio anual percápita es de 10,9 litros, España lo sobrepasa con 11,2 litros. El consumo de alcohol se relaciona con más de 200 enfermedades y lesiones, entre ellas cirrosis, síndrome alcohólico fetal (SAF), una mayor vulnerabilidad hacia ciertos canceres y también infecciones como la tuberculosis y el virus de la inmunodeficiencia (VIH), accidentes de tráfico. Uno de cada tres personas menores de 35 años lleva a cabo el tipo “botellón” o “atracón” de bebida (que consiste en tomar cuatro o más consumiciónes por ocasión), que va asociado a un mayor riesgo de accidentes, sobredosis y deterioro físico y psicológico. En Europa hay 23 millones de personas dependientes del alcohol. El alcoholismo es la causa de 3,3 millones de muertes por año, lo cual supone el 5,9% de todas las muertes. El coste económico es de 155.800 millones de euros anuales. Y produce consecuencias negativas no solo al enfermo alcohólico sino también a su entorno inmediato. A pesar de todo ello, el 80% de los enfermos alcohólicos no reciben un tratamiento.Si la enfermedad del alcoholismo no se trata o se pospone el tratamiento, su evolución espontánea suele llevar a los enfermos a la muerte por graves consecuencias orgánicas, como cirrosis, cáncer u otras o por los trastornos mentales que acarrea, como la depresión y el suicidio. El deterioro cerebral puede llegar hasta la demencia alcohólica, siendo motivo de ingreso en un manicomio. Las graves alteraciones de su comportamiento (disocial) tienen consecuencias legales que pueden llevarle a prisión. Las pérdidas de las relaciones familiares, trabajo y vivienda determinan la marginación callejera de algunos de estos enfermos.Un dato impactante, es el índice de intentos de suicidio, previos al ingreso, en el colectivo de pacientes alcohólicos sin hogar, de hasta el 35% de la muestra global, que en el grupo de alcohólicos cocainómanos asciende hasta el 48 %.Asimismo destacamos que hay evidentes pruebas en contra del supuesto beneficio de bebida moderada o bajas dosis de alcohol. Ante esta situación, la formación universitaria en esta materia de cualquier profesional sanitario seria clave para poder reducir el consumo de riesgo y para evitar el desarrollo de la dependencia, así como para llevar a cabo el diagnóstico precoz de la enfermedad y enfocar la solución del conflicto a centros donde se rehabilitan en el tratamiento sobre la dependencia alcohólica.El conseguir la reducción de consumo de alcohol en personas sin problemas evidentes de Alcoholismo, a través de una información adecuada evitaría el desarrollo de la dependencia. Por otro lado, la educación sanitaria sobre el consumo de alcohol y sobre los niveles de riesgo correspondientes, debería formar parte de la práctica diaria de cualquier médico de primaria.Si todos los enfermos alcohólicos recibieran tratamiento especializado desde el principio de su enfermedad, podrían evitarse las múltiples y graves consecuencias negativas que van a sufrir a lo largo de su vida y que afectan, también, a los familiares que conviven con el enfermo. Las consecuencias del alcoholismo conllevan un elevado gasto sanitario y un enorme sufrimiento personal y familiar. Por todo ello, considero como fundamental el que se incluya la formación sobre la dependencia del alcohol en forma de asignatura durante la carrera de Medicina. De este modo se evitaría la pérdida de vidas y el drama personal que conlleva esta enfermedad tan frecuente y destructiva, asi saldríamos todos ganando, el enfermo y su familia, y por otro lado el gran gasto sanitario que conlleva el tratamiento.
LA DEPENDENCIA DEL ALCOHOL¿SE PUEDE SUPERAR?
La dependencia del alcohol se manifiesta cuando la persona sigue consumiendo alcohol a pesar de que su conducta le está llevando cada vez a mayores y más frecuentes problemas familiares, laborales y sociales con un gran deterioro físico y mental. Los síntomas tales como temblores con vómitos por la mañana, sentimientos de culpabilidad, lagunas mentales, cuando vuelve a salir beber más de lo que había previsto, o incluso consumir otras drogas, indican con claridad que la persona está actuando de una forma contradictoria con el sentido común y que, por lo tanto, está siendo víctima de la adicción. Si añadimos justificaciones como "esto lo puedo dejar yo cuando quiera" o las “falsas” promesas de " esto no se volverá a repetir" estamos completando el cuadro típico de una persona con dependencia alcohólica. No solo el que abusa diariamente del alcohol es a quién podemos considerar enfermo, sino también al que bebe de forma periódica, o los fines de semana, en ciertas ocasiones puntuales y en todos los casos tiene dificultades para decir basta, porque ha perdido la libertad de decidir lo que va a beber, su consumo llega a tal punto que acaba abusando del alcohol y sufriendo sus consecuencias. Cuesta mucho reconocer y darse cuenta de que uno está entrando en ese proceso, y mucho más aceptar con humildad el hecho de que uno necesita ayuda porque te has hecho un esclavo del alcohol y lo necesitas como el aire para vivir. Asi que cuanto antes se inicie el proceso de rehabilitación menos complicación será salir del problema y menos sufrimiento y consecuencias negativas se producirán tanto para el enfermo como para sus familiares. La adicción se puede superar, primero; reconociendo la enfermedad y queriendo ponerse en abstinencia total, segundo; con unos grupos de autoayuda desde donde se les va a informar y orientar para que el enfermo pueda manejarse con soltura en las situaciones de riesgo y en los momentos de altibajos emocionales sin tener que recurrir al alcohol como anteriormente hacia creyendo que era la “ayuda” apropiada. Deberá tomarse la medicación prescrita por el médico, cambiara totalmente de hábitos y no se pondrá en situaciones de riesgo, además contara siempre con la ayuda de su familia. Estos tratamientos de terapia en grupos de autoayuda están más que demostrados por la eficacia que tiene a la hora de que el enfermo entienda su enfermedad, se ponga en abstinencia y la prolongue en el tiempo para que tenga una rehabilitación completa y no vuelva a beber jamás.
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