jueves, 18 de febrero de 2016

DIALOGOS CON MI ENTRENADOR

Estaba leyendo una historia sobre el deporte en los niños y la importancia que tiene para su formación y desarrollo, es la educación combinada con el deporte una parte importantísima de la futura formación del niño para convertirse en un hombre y a la vez una buena persona , yo he asistido a los campos de futbol donde esta historia que cuenta la charla de un niño con su entrenador, también ocurre con los padres que quieren hacer del hijo un profesional del deporte con una exigencia de adulto, dejando atrás la realidad de que son niños y como niños que todos hemos sido me identifico con la realidad de que dentro de su lista de prioridades está el divertirse y no el ganar, ganar y ganar, estar el primero o ser el mejor del campeonato, El relato es este:
Entrenador, ¿puedo hablar contigo?
Mira, enano, no estoy de muy buen humor ahora… ¿qué quieres?
No, nada, era sólo una pregunta pero…bueno, no es nada importante…
El entrenador nota en el jugador una cierta seriedad, como si tuviera que decirle algo de cierto peso. Estaba saliendo del vestuario pero se para para escuchar lo que le tiene que decir.
¿Qué quieres?
Quiero dejar el fútbol. No aguanto más. Me voy
Jaime es un jugador de 12 años que empezó a jugar a los 6 añitos en el club, el mismo que el de sus hermanos. Lo hace bastante bien y se ha ganado un puesto en el primer equipo de su categoría. Su  padre le acompaña siempre a los partidos y a los entrenamientos. Está muy orgulloso de su hijo porque juega en un buen equipo. Le encanta el fútbol ya que él también jugaba e incluso llegó a jugar en amateur. Jaime lo tenía todo: un buen club, unos padres que le apoyan, una familia futbolera, buena calidad técnica… pero por lo visto todo se ha terminado, cuando parecía que las cosas iban muy bien. Ascenso, celebración por todo lo alto…
Pero ¡qué dices, Jaime!
Sí, sí, lo dejo. Estoy harto.
Cómo vas a dejar el fútbol, ¿lo sabe tu padre?
Me da igual lo que piense mi padre. No aguanto más. Cuando empecé a jugar, iba con mucha ilusión a los entrenamientos. Corría detrás de la pelota como un loco e intentaba meter el balón en la portería. Me llenaba de alegría cuando lo conseguía. Mi padre me sonreía desde la grada y aplaudía. Me sentía feliz jugando al fútbol.
Y ahora ¿no?
Todo ha cambiado. Ahora parecemos profesionales del fútbol. Tu único objetivo es ganar, ganar y ganar. No nos hablas más que de Mouriño, Pep Guardiola…Puede ser muy interesante para ti y para equipos profesionales pero nosotros no somos el Barça ni el Real Madrid. Somos niños, somos diferentes. Que si vamos primeros o segundos, que si hay que ganar como sea, que si son de segundo año o de primero, que si han bajado dos de preferente o de división de honor. Qué más nos da. No te das cuenta todavía que nosotros lo único que queremos es divertirnos jugando y no necesitamos ninguna tontería más. 

domingo, 14 de febrero de 2016

CON EL TIEMPO APRENDI……

Con el tiempo aprendí, que es el deseo de uno mismo el que hace que los hechos sucedan y no creer en las casualidades. 
Que los malos momentos al final desaparecen. 
y los buenos aunque tarden en llegan, siempre llegan… 
Que gracias a afrontar adversidades conoces tú propia fortaleza. 
Que hay que creer en hechos y no en promesas.
Que los grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos,
y aprendí que cuando las palabras fallan la música habla.
Que hay que saber pedir perdón a su debido tiempo.
Que los abrazos no se explican, los besos no se piden
el sexo no se exige y el amor no se suplica.
Que una mirada puede transmitir más que el mejor de los discursos.
Que el mundo no se divide en gente buena o mala, todos tenemos luz y oscuridad dentro de nosotros lo que importa es la parte a la que obedecemos, eso es lo que realmente somos.
Que todo el mundo merecemos que nos regalen sonrisas y no lágrimas, tiempo y no distancia, besos, no mentiras.
Que no se trata de quien vino primero, sino de quien llego y nunca se fue.
Aprendí que no importa lo fuerte que sea,
todos en algún momento necesitamos un abrazo.
Que quien verdaderamente te quiere te busca,
te espera, piensa en ti, te lo demuestra.
Que el rencor es uno de nuestros peores enemigos
y el olvido uno de nuestros mejores aliados.
Que hasta que no vacías tú alma de todo aquello que te atormenta no puedes llenarlo de todo aquello que te haga feliz.
Que la mejor ayuda que puedes ofrecer es estar siempre hay, saber escuchar y que un beso y un abrazo consuelan más que mil consejos.
Aprendí, que te quieras a ti misma para poder ofrecer amor.
Que enamora más una sonrisa que una cara bonita.
Que para entender a los demás no hace falta tolerancia, sino comprensión, tolerar es aguantar, comprender es aceptar.
Que si quieres algo tú eres la que tienes que ir a por ello.
Que no hay un arma más poderosa que una sonrisa que tiene el poder de cambiar a las personas.
Y sobre todo he aprendido que en la vida no se trata de ser perfecta, se trata de ser feliz.
Dedicado para todas las mujeres, estén o no enamoradas para que busquen con todas sus fuerzas ser felices todos los días de su vida

                                                                                                    

sábado, 13 de febrero de 2016

EL PINTOR ALCOHÓLICO QUE CAMBIO LOS PARADIGMAS DEL ARTE .

El artista que logró alcanzar el éxito con una pintura que nunca antes se había hecho. Que cambió los paradigmas del arte, que revolucionó las pinceladas, uno de los más representativos de Estados Unidos y aquel que logró cambiar la manera en la que el arte abstracto se entendía. Con sus pinturas no convencionales lograba hacer una aproximación no convencional al arte. 

Prefería pintar con el lienzo en el piso antes de ponerlo en un caballete y brochas o pinceles no eran necesarios en sus creaciones. Dejaba que la pintura chorreara de navajas, palos o cuchillos mientras él, con frenetismo se movía sobre el cuadro para crear una combinación de colores, patrones y texturas. Pollock, el maestro que ayudó a definir el expresionismo abstracto de Nueva York y contribuyó a que éste sitio fuera considerado la nueva Meca del arte. Pollock es ahora uno de los referentes del arte más importantes. Un hombre controversial que no quería hacer lo que otros pintores había hecho antes que él. Su vida terminó tan sólo 44 años después de que comenzara y durante su existencia, tuvo que lidiar contra los fantasmas del alcoholismo que siempre lo siguieron como un recuerdo de su pasado. 

A una milla de su hogar, Jackson Pollock, con unos tragos encima y la sensación de que tenía dominada su enfermedad, chocó contra un árbol y murió. Nació el 28 de enero de 1912 en Cody, Wyoming y estudió con Thomas Hart Benton antes de dejar las técnicas tradicionales y enfocarse en la pintura abstracta. Como el hijo menor de cinco, tenía necesidad de recibir mucha atención y siempre intentaba buscar el consuelo para la indiferencia de sus padres. Hijo de un granjero y una mujer feroz que tenía grandes ambiciones artísticas, los dos se convirtieron en los moldeadores del comportamiento futuro de Pollock. Su padre era un alcohólico abusivo que dejó a su familia cuando Jackson tenía sólo 8 años, por lo que su hermano Charles se convirtió en un padre para él. 

Charles era un gran artista y fue una gran influencia en las ambiciones de Jackson. Su familia cambió de casa por muchos años y mientras estaban en Los Ángeles, el joven y ambicioso Jackson Pollock se inscribió en la Manual Arts High School, donde descubrió su pasión por el arte.6 Sus problemas con el alcohol empezaron un verano cuando intentaba sacar mapas topográficos del Gran Cañón. Tenía sólo 15 años y su problema con la bebida lo marcaría hasta el final de su vida. Cuando tenía 18 se mudó a Nueva York con su hermano y empezó a estudiar las mismas técnicas que él. Bajo la tutela de Thomas Hart Benton, Pollock se convirtió en un apasionado y quería conocer todas las técnicas posibles. En ocasiones cuidaba a los hijos de Benton y él se convirtió en la figura paterna que Jackson nunca tuvo. 

En la época de la Gran Depresión, el presidente Franklin D. Roosevelt comenzó un nuevo programa para apoyar a los artistas emergentes conocido como “Public Works of Art Project” en los que los jóvenes intervenían edificios, galerías y calles para mostrar su arte y la gobierno los apoyaba económicamente. Junto a su hermano Sanford, encontró trabajo con la división mural PWA’s al lado de otros pintores como José Clemente Orozco, Willem de Kooning y Mark Rothko. Y aunque Pollock estaba encantado y adoraba su nuevo trabajo, no pudo dejar de beber. En 1937 comenzó a recibir tratamiento contra su alcoholismo con un psicoanalista que seguía los preceptos de Jung. Su nombre era Joseph L. Henderson y lo único que logró fue que Pollock desarrollara un nuevo gusto por el simbolismo, el arte nativo americano y descubriera a Pablo Picasso, quien le dio el coraje para darle límites claros a su trabajo. Ese mismo año, Pollock fue arrestado por estado de ebriedad y faltas a la moral. 

Poco después conoció a la artista Lee Krasner, quien cayó rendida ante el hermoso dominio del lienzo por parte de Pollock y pronto se hicieron una pareja romántica. En esos años, la vida de Pollock parecía completa: Peggy Guggenheim se interesó por sus obras y aseguraba, las pinturas de Pollock eran probablemente las más originales de todo el arte americano. Se puso en contacto Pollock recibía un salario estable, se casó con Lee Krasner, compraron una granja en East Hampton y ella le ayudaba a promover su trabajo. Convirtió el granero en un estudio privado y siguió realizando sus pinturas. Durante el periodo “drip”, entre 1947 y 1950 realizó sus pinturas más conocidas y se convirtió en el “mejor pintor con vida de los Estados Unidos” según la revista “Life”. Su fama incrementó después del artículo de la revista y algunos de sus amigos se convirtieron en acérrimos competidores. Al mismo tiempo que su fama crecía, muchos críticos comenzaron a considerarlo un fraude y él mismo se replanteaba su trabajo.  Con él y su fama creció a niveles insospechados. En el 49, Pollock proyectó su obra en la Galería Betty Parsons y todas sus obras se vendieron, convirtiéndose en el pintor mejor pagado de América. Esa fama lo convirtió en un artista soberbio y desdeñaba a los demás artistas, hasta a su mentor Thomas Hart Benton. Esa fama lo hacía sentir como un farsante pues en ocasiones, las entrevistas que daba tenían guiones establecidos. 

El documentalista Hans Namuth, en 1950 comenzó a producir una película sobre el trabajo de Pollock, pero el artista sentía que era imposible desenvolverse frente a la cámara, por lo que, decidió, era mejor regresar con más intensidad a la bebida después de dos años de no probar el alcohol. Su arte se hizo más oscuro. Durante una muestra en la galería Parsons, no logró vender ningún cuadro, por lo que abandonó su método “drip” y comenzó a pintar en blanco y negro sin ningún éxito. Deprimido y obsesionado comenzó a frecuentar el bar Cedar en Nueva York. Bebía hasta que lo cerraban y con regularidad participaba en peleas. 

Algunos le compraban un trago sólo para ver el ridículo que podía ser capaz de interpretar ese día. Y los jóvenes artistas que se reunían en ese lugar, intentaban tocarlo para que les diera buena suerte. Su esposa llamó a la madre de Pollock para pedirle ayuda, preocupada y angustiada por su estado anímico y su presencia, efectivamente, ayudó a estabilizar el ánimo de Pollock y comenzó a pintar nuevamente. Acabó su cuadro “The Deep” y parecía sobresalir, pero las nuevas demandas de los coleccionistas de arte, lo presionaron tanto que nuevamente, utilizó al alcohol para intentar salir de su crisis Su esposa no podía trabajar, debía cuidar a Pollock y sus necesidades. Su matrimonio comenzó a tener graves problemas y su salud se deterioró. Él empezó a salir con otra mujer. En el 56 renunció a la pintura y su mujer se mudó a París para darle espacio. Ese mismo año, Pollock, ebrio, estampó su carro. Salió disparado más de 15 metros y murió de inmediato junto a Edith Metzger. Su novia sobrevivió...




sábado, 6 de febrero de 2016

LOS JÓVENES :LA AUTOESTIMA, EL ALCOHOL Y LAS OTRAS DROGAS

 Autoestima es la valoración positiva o negativa que una persona hace de sí misma en función de los pensamientos, sentimientos y experiencias de un modo general, al valor que una persona se da a sí misma. Durante la adolescencia era habitual encontrar problemas de autoestima que es la forma fina actual de quererse y respetarse. Es un periodo de crecimiento y desarrollo personal en el que el grupo de iguales, la familia y los medios de comunicación ejercen una fuerte influencia en la valoración propia, no se trata únicamente del valor que se le da al aspecto físico, sino también a la propias capacidades y habilidades deportivas, intelectuales, sociales etc...Las expectativas de los otros, las comparaciones y los referentes personales pueden ejercer una fuerte presión y generar inseguridades en el adolescente en esta época de cambios. La anorexia y la bulimia, por ejemplo, están relacionadas con la imagen y al valor que una persona se da, en muchas ocasiones para tratar de agradar a los demás o encajar en el grupo de amigos necesita recibir un refuerzo para aumentar su autoestima al sentirse inseguro, insatisfecho o muy sensible a las críticas, esa actitud negativa en muchos casos le da pie a comenzar experimentando con el alcohol, el tabaco, los porros y otras clases de drogas duras o sintéticas etc. La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sentirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil el poder determinar cuáles de los adolescentes van a experimentar y parar ahí, y cuáles van a desarrollar problemas serios. El uso de las drogas y el alcohol los jóvenes está asociado con una variedad de consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del uso serio de drogas duras más tarde en la vida, el fracaso escolar, el mal juicio que puede exponer a los adolescentes al riesgo de accidentes, violencia, relaciones sexuales y el suicidio. Las drogas y el alcohol son sustancias cuyo consumo puede producir dependencia, estimulación, depresión del sistema nervioso central, o bien influir en el comportamiento o el ánimo, sobre todo en edades comprendidas entre los 14 y los 21 años, en las que se inician con estas sustancias, La cuestión primordial y el gran problema es que para pasar de “controlar” a estar “enganchado”, hay sólo un paso, una débil línea que no sabemos cuándo la vamos a cruzar. A ello hay que añadir que los adolescentes tienen la errónea percepción de que es tan peligroso consumir un paquete de tabaco diario como consumir alcohol, cocaína o heroína esporádicamente. Así que hemos de poner en marcha una estrategia para ayudar a conocer mejor las consecuencias del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, pondremos como la más significativa la prevención en un lugar prioritario ayudado de una buena educación  y sustentarla en una información objetiva, veraz y rigurosa sobre este complejo fenómeno. La información es un recurso necesario para tomar decisiones inteligentes, informadas, autónomas, ante cualquier desafío (las drogas, en este caso). Los riesgos reales proceden de la ignorancia. No hay elección libre sin un saber adecuado. Una sociedad más culta, más informada y mejor formada sobre las drogas, será más capaz de convivir en un mundo en el que éstas existen, reduciendo el riesgo de establecer con ellas relaciones conflictivas.


miércoles, 3 de febrero de 2016

LA RECAIDA : LAS TRES COSAS PARA QUE NO OCURRA

Las recaídas en una dependencia alcohólica suelen venir, no por todas las puertas que cierras en recuperación, sino por la única que te dejas abierta, normalmente suelen estar preparadas por el enfermo puesto que de las ayudas que recibe se va dejando alguna en el camino, esto dicho así parece muy sencillo de entender, pero para nosotros los enfermos que sufrimos esta adicción tan sibilina que busca cualquier lugar por el que poder entrarnos, no es tan fácil. En muchas personas a veces, el hecho de llevar un tiempo en recuperación y que todo vaya sobre ruedas nos puede producir una falsa sensación de seguridad de que ya lo tenemos todo bajo control, que a su vez, nos hace bajar la guardia y no darle la importancia a determinadas cosas, situaciones o lugares, como se la hubiésemos dado en el comienzo de nuestra puesta en abstinencia. Por eso son tan importantes los grupos de autoayuda, para que nos hagan ver aquellas cosas que muchas veces por descuido o falsa seguridad, no somos capaces de calcular en su justa medida. Asi que además para dejar el consumo y no volver a consumir alcohol hay que tener presente tres cosas que en los grupos de autoayuda se “machacan” un día tras otro:
Así, pues empezaremos diciendo, que en vez de fuerza de voluntad hace falta conocimiento.
El conocimiento empieza por saber que el alcohol es dañino. Pero esto ya lo suele saber el alcohólico, porque lo ha experimentado en su propia carne. Lo que él desea es que le aclaremos el camino para apartarse de él.
Es muy frecuente que el alcohólico crea que, gracias a un tratamiento médico, va a ser capaz de poder beber moderadamente. Casi todos los alcohólicos desean seguir bebiendo, pero sin exceso. Y es necesario desengañarles en principio. La experiencia médica demuestra que un alcohólico es incapaz de beber moderadamente. Con una gran fuerza de voluntad, podrá aguantar unos pocos días, una semana, un mes, bebiendo moderadamente. Pero el camino vertical de la fuerza de voluntad conduce a la caída en el abismo. Al cabo de días o de semanas de beber moderadamente, el alcohólico vuelve a beber en exceso, como antes, pero además carga con un nuevo fracaso que lo desmoraliza aún más.
Por lo tanto, ya tenemos un punto bien señalado: el alcohólico ha de saber que el único camino es dejar de beber del todo.
Otros enfermos, aun convencidos de esto, pretenden quitarse de beber, poco a poco. ¡Engaños del alcohol otra vez! Este «poco a poco» que parece tan fácil es, en realidad mucho más difícil: es imposible. El enfermo ignorante que emprende esta vía, también a base de fuerza de voluntad, se agota en su lucha cotidiana contra el hábito de beber. Cada día bebe, en efecto, un poquito menos que el anterior, hasta que, agotado por el terrible esfuerzo de subir a pulso, sus músculos ceden y cae al abismo: en este caso a desquitarse, mediante una borrachera fenomenal, de las angustias de la lucha pasada.
Y peor aún: Confirma así su cómoda teoría de que él es incapaz de abandonar el alcohol y justifica así el seguir bebiendo. Por lo tanto, ya tenemos señalado el segundo punto: el alcohólico debe saber que el único camino es dejar de beber de repente. Por último, hay algunos enfermos que, sabiendo que han de dejar el alcohol del todo y de repente, abrigan la esperanza de curarse algún día y poder volver a beber con moderación en el porvenir. El alcoholismo propiamente dicho, la pérdida del control sobre la bebida no se cura nunca. Queda, como si dijéramos, aletargado. Pero, en el momento en que el enfermo vuelva a probar una gota de alcohol, el demonio del alcoholismo se despierta.
Es como si el miope que tiene que llevar gafas por fuerza, en algún momento notando que ve bien, se creyera curado y tirara sus gafas. Se encontraría con la desagradable sorpresa de que sigue siendo miope y ve menos que un pez por el culo. Lo mismo sucede a los alcohólicos cuando, después de varios años sin beber, vuelven a tomar una copa, un vino o una caña. Pronto tienen ocasión de comprobar, con mucho dolor en general, que siguen siendo igual de alcohólicos que antes.
Esta penosa comprobación puede ser rápida o lenta. A veces, el alcohólico que bebe después de una temporada de abstinencia siente de pronto tal ansia de alcohol que, inmediatamente después de la primera copa, sigue bebiendo hasta la embriaguez total. Pero lo corriente es que la recaída sea más solapada. Después de una temporada de no beber, el alcohólico, un día, creyéndose curado o pensando que la cosa no tiene importancia, se toma una caña de cerveza.
Naturalmente, no le sucede nada de particular, y se va a su casa convencido de que, de vez en cuando, se puede tomar una cerveza. Pronto se vuelve a presentar la ocasión, y cada vez lo hace con mayor frecuencia. Y poco a poco, el alcohólico retorna a sus viejos hábitos como si el tiempo no hubiera transcurrido.
Y éste es el tercer punto que ha de saber el alcohólico: es menester dejar el alcohol para siempre.
Para curarse, el alcohólico debe dejar de beber del todo, de repente y para siempre. Si el enfermo se desengaña a estos tres respectos, o sea, si sabe el modo de dejar de beber, lleva ganada la mitad del camino. Pero la otra mitad es dura: ¿cómo cortar del todo y de repente con el alcohol?

martes, 26 de enero de 2016

LOS AMIGOS



Un amigo es una persona con quien se mantiene una amistad. Una amistad es una relación afectiva entre dos personas, construida sobre la base de la reciprocidad y el trato asiduo. Valores fundamentales en una amistad son la lealtad, el amor, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad y el compromiso.

El mejor amigo es aquel que te acompaña en las malas y en las buenas, el que manifiesta su amistad de manera incondicional, sin pedir nunca nada a cambio, que es leal, honesto y franco, y nunca te abandona, no te hace reproches ni te echa en cara nada de lo que haya realizado por tu persona o por tu familia. Es el amigo verdadero. Los amigos son la “familia” con la que elegimos compartir todos los momentos de la vida y que pase el tiempo que pase está a sólo una llamada de teléfono, así podemos acompañar con la magnífica frase ¡Quien tiene un amigo, tiene un tesoro!..

Los falsos amigos son aquellos que solo lo son por interés o conveniencia. Es el tipo de amigo que te abandona cuando tu situación cambia, cuando las cosas empiezan a marchar mal, el que se cree que en esas circunstancias le va a ir mal por estar a tu lado; al que no le interesas tú sino aquello de ti de lo que pueda sacar provecho. Es curioso como en ocasiones quien menos te conoce es quien más dice saber cómo eres, las traiciones nunca vienen de los amigos, por eso nunca digo que pierdo amigos, sino que descubro a los verdaderos. La vida te enseña a convivir con los amigos y a disfrutar la vida sin los otros. Y como decía Baltasar Gracián:
Triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien.

miércoles, 20 de enero de 2016

¡¡¡ LA VIDA PASA.......Y PASA MUY DEPRISA !!!

Pasa la vida y pasa muy deprisa, cuando miras para atrás te das cuenta en el momento que estas, quizá ya con un montón de años a las espaldas, reflexionas y te das cuenta que ya no necesitas casi nada material, puede que un poquito de serenidad para sobrellevar el dolor de los golpes te da la vida, bastante alegría para disfrutar de las cosas buenas, tener memoria dulce para recordar a los que se van, saber buscarle el lado positivo a las cosas sabiendo que ocurren por algo y por más que crea que la vida me golpea seguir teniendo fuerzas para luchar todos los días, un libro y la más hermosa de las músicas, no dejar de sorprenderme ni pasar de nada, poder llorar siempre por las cosas que de verdad merezcan la pena, disfrutar de la belleza del amor y la amistad, un paseo, el silencio y tener la conciencia tranquila estando convencido de que el día que me toque irme con media docena de personas que me conocieron digan que mereció la pena que yo hubiera estado por aquí y haber podido pasar conmigo algún rato me doy por satisfecho y como siempre termino con la frase, porque a pesar de todo la vida sigue siendo maravillosa.